
Que un perro empiece a cojear de forma repentina es una de las consultas más habituales en clínica veterinaria. Puede tratarse de algo leve y pasajero, pero también ser el primer signo de una lesión, inflamación o problema más serio.
En este artículo te explicamos cómo valorar la cojera en casa, cuáles son las causas más frecuentes y en qué casos debes acudir al veterinario sin demora.
¿Qué significa que un perro cojee de repente?
La cojera es una alteración en la forma de caminar causada por dolor, inflamación, lesión o limitación del movimiento en alguna extremidad. Puede aparecer de forma súbita tras un paseo o juego, al levantarse después de estar en reposo o de manera intermitente.
El hecho de que aparezca de repente no significa que el problema haya surgido en ese momento, sino que ha superado el umbral de dolor.
Diagnóstico rápido en casa: qué puedes observar
Antes de acudir al veterinario, puedes hacer una primera valoración visual sin manipular en exceso.
Observa cómo camina
- Si apoya la pata o la mantiene levantada
- Si la cojera empeora con el movimiento
- Si afecta a una sola extremidad o a varias
Revisa la extremidad
- Almohadillas: heridas, espigas, cortes
- Uñas: roturas o uñas clavadas
- Articulaciones: inflamación visible o calor
Fíjate en su comportamiento
- Evita subir escaleras o saltar
- Llora al moverse
- Está decaído o con pérdida de apetito
No fuerces la pata ni intentes recolocar nada.
Causas más comunes de cojera repentina en perros
Golpes, torceduras o sobreesfuerzos
Muy frecuentes tras juegos intensos o resbalones. Pueden provocar distensiones musculares o esguinces leves.
Espigas o cuerpos extraños
Se clavan entre los dedos o almohadillas y causan dolor intenso y cojera inmediata, sobre todo en primavera y verano.
Lesiones en uñas o almohadillas
Uñas rotas o cortes en las almohadillas producen cojera súbita y, a veces, sangrado.
Problemas articulares
Luxación de rótula, artrosis o inflamaciones articulares, especialmente en animales adultos o mayores.
Lesiones más graves
Rotura de ligamento cruzado, fracturas, problemas neurológicos o tumores óseos.
¿Cuándo debo acudir al veterinario sin esperar?
Debes acudir a consulta lo antes posible si:
- La cojera no mejora en 24–48 horas
- No apoya la pata
- Hay dolor intenso o inflamación importante
- Aparece fiebre, apatía o decaimiento
- Es un cachorro, animal geriátrico o con enfermedad previa
- La cojera se repite con frecuencia
Una cojera persistente nunca es normal.
¿Qué hará el veterinario en la consulta?
En clínica se realiza una evaluación completa que puede incluir:
- Exploración ortopédica y neurológica
- Pruebas de movilidad
- Radiografías o ecografía
- Diagnóstico diferencial según edad y actividad
A partir de ahí se pauta el tratamiento adecuado.
¿Puedo darle medicación en casa?
No. Nunca administres antiinflamatorios o analgésicos humanos, ya que muchos son tóxicos para los perros.
Una cojera mal tratada puede cronificarse. Un diagnóstico temprano evita problemas mayores y mejora el pronóstico.
¿Tu perro cojea y no sabes qué hacer?
En Symay Clínica Veterinaria valoramos cojeras y problemas locomotores de forma precisa y personalizada. Pide cita y evita que una cojera leve se convierta en un problema serio.

